Los precios de los combustibles de automoción han aumentado más de un 20% en los últimos cuatro años
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El precio de los combustibles de automoción han mantenido una tendencia constante al crecimiento hasta abril de 2013. A partir de esta fecha la tendencia es al estancamiento o, incluso, ligeramente descendente.

El precio de los combustibles de automoción han mantenido una tendencia constante al crecimiento hasta abril de 2013 (véase la media móvil del gráfico, línea continua). A partir de esta fecha la tendencia es al estancamiento o, incluso, ligeramente descendente, gracias una caída relativa de los precios tanto de la gasolina como del gasóleo de automoción que se ha producido desde septiembre de 2013. Aunque en el último mes de abril el precio de la gasolina ha aumentado hasta 141,6 céntimos de euro el litro, no lo ha hecho, en cambio, el gasóleo. Si lo comparamos con abril de 2010, la gasolina –el combustible menos consumido– es un 20% más cara mientras que el gasóleo –el más consumido– lo es un 23%. Sin volver a niveles anteriores, tanto la gasolina como el gasóleo se habrían alejado del máximo histórico alcanzado en septiembre de 2012, cuando la primera alcanzó los 150,3 céntimos de euro el litro y el segundo hasta los 143,3.

Tanto en el caso de la gasolina como en el del gasóleo, la comunidad donde el combustible en el precio de venta al público es más cara es la de Baleares. Se trata de un problema de costes, dado que antes de aplicar los impuestos estas islas ya encabezan el ranking de las comunidades autónomas. En el caso de la gasolina, a Baleares le siguen Andalucía y la Comunidad Valenciana, mientras que las comunidades donde la gasolina es más barata en promedio son Aragón, Navarra y La Rioja. Si miramos los precios antes de impuestos, y excluimos las Islas Baleares, las diferencias entre las comunidades peninsulares no son muy grandes en el caso de la gasolina y algo más importantes en el caso del gasóleo: entre la gasolina más barata y la más cara hay sólo 0,4 céntimos de diferencia (siempre excluyendo las Baleares), que aumenta hasta 2,2 en el caso del gasóleo. Las tres comunidades donde los impuestos son más gravosos son, por este orden, Cataluña, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana.

España es uno de los países europeos con precios del combustible relativamente baratos. En el caso de la gasolina ocupa el séptimo lugar del ranking de los 21 países que contempla el gráfico, si lo ordenamos de más barato a menos. En el caso del gasóleo, España es el cuarto país con este tipo de combustible más barato, y la superan Bulgaria, Polonia y Rumanía. Por lo que se refiere las gasolinas, los países más caros son Holanda, Italia y Grecia. En cuanto al gasóleo, los europeos que lo compran más caro son los británicos, los italianos y los suecos. Estos países más caros, además, son los que más impuestos ponen sobre sus combustibles –tanto en gasolinas como en gasóleo. De los 21 países de la muestra, España es uno de los que, en promedio, los impuestos han grabado menos el costo del combustible: en el caso de la gasolina, el 50% del precio que pagan los ciudadanos son impuestos y sólo los búlgaros y los rumanos pagan menos tasas que los españoles. En cuanto al gasóleo, el 45% del precio que se paga en España son impuestos y sólo en Bulgaria hay unos tipos impositivos inferiores.